En República Dominicana, se ha hecho una costumbre en muchos sectores populares se llevarse el 
cadáver cuando ocurre un hecho violento. En ocasiones esto ha sido posible cuando la autoridad no brinda protección a una escena de un hecho, o en las morgues de los hospitales no hay seguridad ni cuidado.

El Estado, a través de la Policía Nacional y el Ministerio Público, deben garantizar la realización de las autopsias en los procesos de investigación, poniendo todo su empeño y esfuerzo para lograr tal propósito.

En un homicidio, en un asesinato (asesinato es el mismo homicidio, pero con circunstancias agravadas), o en cualquier evento donde se pierda una o varias vidas humanas, es imperativo la práctica de autopsia. Esto porque es importante saber que sobre un cadaver existen un sin numero de evidencias que sirven como eslabón para resolver un caso de interés judicial.


¿Cuál es el propósito de una autopsia?

Todo va a depender, una autopsia puede ser con fines médico (científico), o con fines judiciales, en cualquier caso, el objetivo es determinar básicamente la real causa de la muerte, ayudar a establecer la manera de la muerte, establecer la hora de la muerte y ayudar a establecer la identidad del fallecido.

En el caso de la República Dominicana, el Código Procesal Penal, deja a cargo del Ministerio Público, solicitar en este caso al Instituto Nacional de Ciencias Forenses, la realización de una autopsia, quienes deben rendir un informe sobre la causa médica de la muerte, de los estados patológicos preexistentes, de la forma médico legal del hecho y del momento en que ésta se produjo. Si el ministerio público no ordena la autopsia, las partes pueden solicitar al juez o tribunal que lo haga.

De ahí, que es una responsabilidad del fiscal ordenar la experticia cuyo mandato es obligatorio, tal como lo dice la Ley 136 Sobre Autopsia Judicial de 1980, Es obligatoria la práctica de la autopsia judicial en la investigación de todo caso de muerte sobrevenida en cualquier de las circunstancias siguientes:

a) Cuando existan indicios o sospechas de que haya sido provocada por medios criminales;
b) Por alguna forma de violencia criminal;
c) Repentina o inesperadamente, disfrutando la persona de relativa o aparente buena salud;
d) Si la persona estuviera en prisión.
e) Cuando proviniere de un aborto o de un parto prematuro;
f) Si fuere por suicidio o sospecha de tal;
g) En toda otra especie, que sea procedente a juicio del Procurador Fiscal o quien haga a sus veces durante la investigación.

La presentación del resultado de una autopsia puede cambiar o dar un giro en un proceso de investigación en pro o en contra de un acusado, para tales fines señalamos algunos ejemplos básicos:

Primer ejemplo:

1-Un individuo que está siendo procesado por supuestamente haber envenenado a una persona. En una mala investigación, si el fiscal no ordena o no se realiza una autopsia puede ser condenado sin haber una relación causa efecto. Es decir, es posible que la persona haya fallecido por causas naturales y no por la ingesta de una sustancia venenosa.

Juan, en un descuido de Pedro, le echa en un vaso con agua una sustancia venenosa, Pedro, muere. Se abre una investigación y Juan es apresado. Le imponen una medida de coerción y al final lo condenan porque además de una confesión, la fiscal tenía una sustancia venenosa encontrada en la escena, un vaso con agua que tenia la misma sustancia, sin embargo, todo este procedimiento se hizo sin tener una autopsia obligatoria.

Ahora bien, se ordena realizar una autopsia, el resultado llega a las partes y luego al juez, la conclusión de la experticia dice que la causa de la muerte es natural, porque independientemente de que hubo la intención de envenenar, lo que causó la muerte fue un cáncer que padecía la victima y que estaba en una etapa terminal.

Es decir, como no hubo una relación causa efecto en la muerte, sino por un mecanismo natural el caso puede ser archivado.

Segundo Ejemplo:

2- Luis, le realiza un disparo a Carlos, este es llevado de urgencia a Centro Médico, pero falleció en el camino. Se da el caso de que la familia se lleva el cadáver y lo sepulta, o el fiscal no ordena la autopsia. Abren la investigación, apresan a Luis, lo someten a la justicia y al final con otras evidencias como testigos y admisión de los hechos logran condenarlo a 20 o 30 años.

Pero, desde otro ángulo, el fiscal ordena realizar la autopsia y los resultados llegan y establecen que el disparo no tuvo una naturaleza mortal, que la causa de la muerte del joven fue mediante un mecanismo natural, debido a un edema pulmonar, ya que el hombre tenía una tuberculosis avanzada y eso le provocó la muerte.

Evidentemente, Luis, no podrá ser juzgado por homicidio ni asesinato, sino tal vez por un delito menor como ocasionar herida con un arma de fuego. Esto da un cambio radical al caso.

Es por esto, que es obligatorio hacer autopsia, no porque la ley lo ordene, sino porque las causas de la muerte no siempre son como consecuencia de una acción humana, aunque aparentemente lo sea, sino por medios naturales.


Tercer ejemplo:
Caso real Barahona:

El Ministerio Público, apresó un sometido a la justicia una madre que había sido acusada de maltratar físicamente a un niño de aproximadamente cinco años. Se presentó acusación, se dictó auto de apertura a juicio. Estando en la Jurisdicción de Juicio o mejor dicho en el Tribunal Colegiado, en la autopsia los médicos utilizaron unas series de términos técnicos que las partes necesitaban aclarar, por lo que, los jueces sin oposición de las partes ordenan la comparecencia del patólogo forense que realizó la autopsia.

Durante la explicación en el escenario producto de las informaciones que se dieron, se estableció que el mecanismo de la muerte fue natural debido a que el niño, cuando estaba ingiriendo sus alimentos tuvo un fallo en sistema de ingestión de los alimentos que provocaron problemas a nivel de los pulmones (una especie de neumonía por aspiración). Es decir, la muerte fue natural, aunque la madre si fue condenada a cinco años porque se probó que había antecedente de maltratos físico.

Termino concluyendo, que es importante siempre contar con una autopsia cuando hay sospecha de muerte violenta, como una forma de tutelar derechos y garantizar un debido proceso.

No todas las muertes que se presumen violenta, lo son.

Nota: Cuando cometes un asesinato produce por lo menos 25 errores y tiene suerte si luego recuerdas al menos 5 de ellos. 

informativo Brisas del Sur
Yván Ariel Gómez Rubio.